Enfoca!

Esto no es un curso para aprender fotografía. Es un curso para aprender a ser feliz fotografiando. Y para ello no es suficiente hacer alguna fotografía suelta si no que hay que crear una serie de fotografías coherentes cuyo límite sea el infinito que vistan la intuición reveladora de la magia. La tecnología nos brinda la posibilidad de hacerlo. Solo hay que tener la necesidad de empezar a crear.

La fotografía, desde su invención ha asumido diferentes roles. Primero como mera máquina indiciaria que reproducía la realidad tal cual como prueba de su existencia. Poco después, en la práctica del retrato y el paisaje, a través de la técnica las fotografías se embellecieron como obras de arte con la intención de generar emociones. Posteriormente, con la evolución de la cámara portátil nació el reportaje, el instante decisivo de Cartier Bresson, como extractos de la realidad que solo el fotógrafo a través de su visión personal podía captar, describiendo un evento. La fotografía simbólica, el surrealismo y la práctica conceptual. Hoy día, a través de las nuevas tecnologías digitales, me atrevo a constatar a través de mi propia experiencia, una nueva dimensión de la fotografía. La evolución de la imagen fotográfica hacia lo mágico-tecnológico, la estética de la comunicación alienígena. Pero esta innovación es solo mi experiencia. Cada fotógrafo encontrará su propia estética desde lo más profundo de su ser. Y lo verá reflejado en sus fotografías. Una forma única de expresión artística y de comunicación.

Para que una fotografía sea nuestra nos debemos sentir identificados con ella. Es nuestra alma lo que tenemos que ver reflejado en ella. El mundo visual es un ente abstracto que se representa a través de luces, sombras, colores, contraste, texturas, líneas y gestos. En principio, todo un mundo figurativo. Pero la impresión de una fotografía que funciona produciendo una emoción única cuando la observamos es todo abstracción y así, entenderemos la imagen solo con los sentimientos. Este generador de emociones está detrás de lo que vemos superficialmente. Es el puctum de la fotografía. Pero hay algo más. Cada uno de nosotros establecerá una relación visual diferente, aportará un elemento mágico y personal a la composición. Si logramos mantener esta relación visual en todas nuestras fotografías lo habremos conseguido. Habremos creado un nuevo lenguaje universal a través del cual solo nos expresamos nosotros. Entonces observaremos la fotografía y sentiremos una cálida sensación. Es un acto de creación. En este punto solo hay que continuar fotografiando. Del resto se encarga la magia visual. Un conjunto de habilidades personales bajo la influencia cósmica que dirigen nuestro ojo hacia la consecución satisfactoria de captura de imágenes fotográficas. En la lectura de las fotografías realizadas hay que mantener la mirada profunda. La clave puede estar en el análisis de los pequeños detalles.

Las habilidades personales para mejorar el acabado visual de las fotografías se desarrollan aprendiendo técnica fotográfica. Hoy día Adobe nos permite gestionar la calidad de las imágenes desde el dispositivo móvil. Podemos instalar Lightroom y Photoshop para realizar mejoras sobre las fotografías capturadas.

Es muy importante trabajar desde un principio con Lightroom para dispositivo móvil ya que debemos capturar la imagen desde la cámara de Lightroom. Esto es debido a que Lightroom captura en formato DNG. El formato DNG permite que se pueda manipular la imagen sin pérdida de calidad conservando siempre el tamaño original y la posibilitando la exportación en formato tif a 16 bits. Esto significa que va a mantener a lo largo del proceso la máxima calidad de imagen. Otra razón por la que capturar en formato DNG es que el original es único y siempre podremos demostrar que la fotografía es nuestra.